11/3/15

FABRE HYDRAVION

El francés Henri Fabre diseñó, construyó y pilotó al primer avión a motor capaz de despegar desde el agua. Fabre, nacido en Marsella en 1882, pertenecía a una familia de navieros, estudió y adquirió conocimientos especializados en temas relativos a la ingeniería, la hidrodinámica y la ciencia en general. No sorprende que a los veinte años se interesara profundamente en el diseño y desarrollo de un aparato que, actualmente, llamaríamos hidroavión. El primer experimento de Fabre fue un avión con flotadores que resultó incapaz de volar; no obstante con su Hydravion, construido entre 1909 y 1910, logró realizar un primer vuelo de 460 metros, aproximadamente, a una altura de casi 2 metros.

Este vuelo se llevó a cabo el 28 de marzo de 1910, desde el puerto de La Mède, cerca de Marsella; ese mismo día, el avión realizó con éxito tres vuelos más. Al día siguiente, Fabre voló una distancia de casi 6 km.
El Hydravion tenía un fuselaje consistente en dos largueros que llevaban, en el extremo delantero, unas superficies de control biplanas de desigual envergadura, y una deriva y ala monoplana en la parte posterior. La potencia era suministrada por un motor rotativo Gnome con hélice impulsora, montado en el extremo final del larguero superior del fuselaje.


El piloto estaba instalado bastante precariamente, sentado en el centro del larguero superior. El logro de Fabre es particularmente notable, pues carecía de experiencia de vuelo y ni siquiera había volado como pasajero.



Había dos características especialmente interesantes en el diseño de este avión. En primer lugar, los largueros en celosía utilizados para las superficies de sustentación; eran sólidos como los de caja, pero más ligeros. Además, ofrecían menor resistencia al avance, porque el aire podía pasar entre ellos. Y en segundo lugar, mas importante, los flotadores estaban diseñados para proporcionar sustentación sobre el agua y el vuelo. Fabre construyó luego aviones terrestres con el mismo tipo de largueros para Louis Paulham y una versión perfeccionada del Hydravion, pero finalmente llegó a la conclusión de que los costes de los nuevos diseños eran demasiado elevados, abandonando su prometedora carrera de diseñador. Sin embargo, durante muchos años se especializó en el diseño de flotadores para aviones construidos por otros pioneros de la aviación.





Henri Fabre tuvo una vida longeva, murió a la edad de 101 años en 1984, por lo que tuvo ocasión de ver todos los desarrollos y logros en materia de aviones e hidroaviones y pudiendo considerarse así mismo como un histórico pionero.