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ALBERTO SANTOS DUMONT. Pequeño de talla pero grandioso pionero



La brasileña ciudad de Cabanque João Aires vio nacer a Alberto Santos Dumont el 20 de julio de 1873, actualmente lleva su nombre. Su padre, Henrique conoció a la que sería su esposa, Paula Santos en ese mismo estado, ella pertenecía a una familia de la alta sociedad local.
En 1879, el matrimonio se traslada a vivir a Valença en Río de Janeiro donde adquiere una gran finca en Arindeúva, concretamente en Riberão Preto (São Paulo) para dedicarse al cultivo del café.

Henrique Dumont tenía formación como ingeniero, habiendo cursado sus estudios en París, y llevó a su cafetal los más modernos sistemas de cultivo y recogida, todo ello con mano de obra europea, entonces algo novedoso pues lo usual era emplear lugareños y esclavos africanos. Como optimización de su plantación él mismo proyectó y construyó una vía férrea para transporte de cosecha y personal con casi 100 Km. de longitud.
Gracias a todo ello se hizo con una gran fortuna que le sirvió para proporcionar a su hijo una exquisita educación en Río de Janeiro y mandarle después a estudiar ingeniería de Minas en la Escuela de Ouro Preto, aunque no acabó los estudios.
Desde muy pequeño, su padre lo va iniciando en la mecánica a través de la maquinaria de la plantación, desde tractores a la propia locomotora del ferrocarril, pasando por las secadoras y todo el proceso de tratamiento del café, también aprende participando en las múltiples reparaciones y mantenimiento de todo el sistema.

Por aquel entonces el muchacho Alberto ya es ávido lector de H.G.Wells, Verne y demás autores futuristas, por lo que le entusiasma la visita con su familia a la Exposición de São Paulo en 1888, donde se muestran ascensiones en globo que impresionan al joven Alberto.
En 1981 su padre sufre un accidente que lo deja hemipléjico, por lo que la familia decide viajar a París para consultar los mejores especialistas, circunstancia que aprovecha Alberto para relacionarse con aerosteros y paracaidistas, así como hacerse con una buena colección de libros y revistas técnicas.
Su juventud limita sus intentos por intervenir en las actividades de vuelo. En su regreso a Brasil llevan un automóvil Peugeot de 3,5 hp que Alberto ha insistido en comprar.
Puesto que el señor Dumont no mejora, vuelven a París  al año siguiente, pero durante el viaje la enfermedad agrava y retornan a Brasil, donde el patriarca muere en agosto de 1892. En su testamento. Henrique Dumont aconseja a su hijo que se dedique al estudio de la electricidad y la mecánica para los que ve un gran futuro y le deja una parte de su fortuna para que se emancipe y prosiga estudiando en París, donde contaba con familia.
Viviendo en Francia, Alberto conoce a un profesor español, apellidado García, que durante años será su mentor y del que recibirá clases de física, mecánica y electricidad. Alberto S.D. diría de él “lo sabe todo sobre la ciencia”
SD-3

En Bristol (Gran Bretaña) pasa unos meses y ahí conoce y traba amistad con un compatriota llamado Augusto Barbosa, al que le une su entusiasmo por todo lo relacionado con la aeronáutica.
En París, con 24 años entra a formar parte de un círculo de aficionados a los motores y a los automóviles, estamos en 1897, por deseo de su madre regresa a Brasil, para más adelante volver a París. Cuando llega, se está preparando la expedición noruega que volará al Polo Norte en el globo Águila (Öern) formada por los expedicionarios Salomón A, Andreé, Fraenkel y Nils Srtindberg. El globo se está construyendo en los talleres franceses de Machuron y Lachambre, posteriormente publicarían el libro Andreé al Polo Norte en Globo, que tendría gran difusión.
Los tres navegantes salieron de la isla de los Daneses de Spitzberg, en Noruega, el 11 de julio de 1879, a las 13,46 se tuvo la última noticia de ellos por una paloma mensajera, esto era el día 15, nunca más se supo de la expedición.
Tras una intensa búsqueda de años, se les dio definitivamente por desaparecidos; la llegada de Amundsen al Polo Norte por tierra, en 1905, removió el recuerdo y se reiniciaron búsquedas para localizar posibles restos. Durante 1926 se organizó una expedición aérea sobre el polo, financiada por un millonario americano. Ellswoth acompañado con Amundsen como experto y junto al ingeniero italiano Nobile, proyectista y piloto del avión utilizado, el Norge buscaron y tampoco esta vez encontraron nada.
SD-5 en Long Champs


Fue en 1930 cuando el buque noruego Bratvaag dedicado a la caza de focas y estudios científicos descubre los restos de una barca con utensilios congelados y unos esqueletos entre ropas marcadas con las iniciales S.A. En uno de los ganchos de hierro se podía leer la inscripción “Expedición Polar Andreé 1896”. Lejos de allí, en lo que parecía un campamento, hallaron otros esqueletos y un diario en el bolsillo de un chaquetón marcado N.S, y fechado en 1897. La tripulación del Bratvaag tras recogerlo todo y enterrar los restos, construye un túmulo de piedras y regresa a Noruega con la noticia.

En agosto, una expedición organizada por un conjunto de periódicos llega a la zona en el barco Isbjörn (oso polar), excavan en la superficie helada y localizan los restos de Fraenkel, junto con otro diario y varios objetos, entre ellos los negativos de las fotografías que pudieron ser reveladas. Recuperados y restaurados los escritos, se editaron posteriormente.
A bordo del SD-9 en 1903

Santos Dumont se entrevista con los autores y constructores del Águila para que le enseñen tanto la técnica de la aerostación como el manejo de grandes globos.

Tras su bautismo del aire finalizando 1897, con Machuron como piloto en un vuelo de dos horas y media por el que pagó la importante cantidad de 400 francos de la época, repite multitud de ascensiones, al principio con Machuron y Lachambre y más tarde solo, hasta dominar el control de los globos según la dirección e intensidad del viento. Alberto se decide entonces por dedicarse a desarrollar aparatos que le permitan elevarse por los aires.

En el ambiente aeronáutico parisino se mueve como pez en el agua, que tras la exposición de 1889 para conmemorar el Centenario de la Revolución Francesa, se ha convertido en la “capital del mundo”

Sus conocimientos teóricos y prácticos los aplica para proyectar un globo personal con el que pudiera moverse por París. Piensa que si reduce el peso de aparejos y útiles, tendrá suficiente con 100 m3 de hidrógeno para elevarse, busca los tejidos más ligeros y resistentes escogiendo una seda japonesa, de la que solo precisaba 3,5 Kg.; también consigue que el peso de la red sea solo de 1,8 Kg. y el de la barquilla 5.
Añade una cuerda de 8kg con un ancla de solo 3 y un lastre de otros 3. Protege la envoltura con barniz, aumentando el peso en 11 Kg. y él mismo, delgado y de baja estatura, pasa por la báscula con 50 Kg. en atuendo ligero.
SD-9 (1903)

SD-9

Durante la construcción en el taller de sus ya amigos Lachambre y Machuron corrige sus cálculos y realizan algunos ensayos hasta fijar el volumen de globo en 113 m3. Una amiga a la que pide que apadrine el globo le sugiere llamarlo Brasil. El nuevo aparato era revolucionario, los más pequeños globos tenían una capacidad de 400 o 500 m3 y solo las redes llegaban a pesar 50 Kg. El 4 de julio de 1898 hace su primer despegue, y meses después encarga un segundo aerostato con capacidad para dos personas, América, que también navega con éxito, pero a capricho del viento.
Santos Dumont piensa entonces pasarse a los dirigibles, que le permitan a él decidir hacia donde dirigirse.
Otra vista del SD-9 La Balledeuse

En foros donde se habla sobre aeronáutica siempre participa y durante las charlas se va gestando algo similar a un aeroclub, parecido al existente para automovilistas. Lee sobre los experimentos de Giffard en París  , el cual colocó un motor de vapor con una hélice a un globo, aunque sin éxito en el control, los de Renard y Krebss, empleando un motor eléctrico en 1884, o los de Wölfert y Schwars, con motores de petróleo y gasolina también sin obtener resultados viables.
En 1897, Santos Dumont concibe un dirigible en forma de puro, con la barquilla colgando a suficiente distancia para separarla de aquel, lleno de hidrogeno inflamable, en la que iría el motor con el tubo de escape hacia abajo y dos hélices acopladas. Otra vez acude a Lachambre y Machuron y construyen un primer dirigible, al que llaman SD-1, con un globo de seda japonesa de 3,5 m de diámetro máximo, 25 m de largo y 186 m3 de volumen; en su interior coloca otro globo estanco lleno de aire para ahorrar hidrógeno. Con objeto de economizar peso, no emplea la red para colgar la barquilla, sino que la cuelga del globo directamente. El motor es un Dion-Bouton rectificado con una potencia de 3,5 hp.



El 18 de septiembre de 1898 hace su primera prueba ante un gran número de aficionados, se eleva, pero una ráfaga de viento lo dirige sobre unos árboles y el dirigible se cae. Dos días más tarde repite el intento, pero esta vez es una válvula de presión del depósito interior del aire del globo la que falla y el globo se dobla y cae al suelo.
SD-5. Portada de LIFE 1903

El joven inventor se embarca en un nuevo modelo con mejoras sobre el anterior, el llamado SD-2, aumentando el volumen a 200 m3. Ante una multitud expectante, el 11 de mayo de 1899 suelta amarras, pero el globo se dobla y el dirigible se desploma sobre los árboles (parece que la fecha del 11 ya viene siendo mala desde la salida de la expedición danesa al polo N y más hacia delante…).

Alberto no decae y comienza a construir el SD-3, con 500 m3 de gas-ciudad y forma más esferoide, vuela por primera vez el 13 de noviembre entre Vaugirard y Bagatell, a la vez que empieza el SD-4, más alargado, de nuevo conteniendo hidrogeno como gas elevador y con un motor Buchet de dos cilindros de 7 hp.

El Aeroclub de Francia había comprado unos terrenos en Saint Cloud y en ellos Santos Dumont edifica un hangar de 30x7 m y 11 de altura, en el que resguarda y repara sus aparatos. De allí sale el SD-4 el 1 de agosto de 1900. Al siguiente mes se celebra en París el Congreso Internacional Aeronáutico, y Santos Dumont modifica El SD-4 alargando el globo 33 m, aumentando el volumen a 520 m3 y cambiando el motor por otro más potente. Realiza una exhibición ante los congresistas entre los que se encontraba el estadounidense Dr. Langley como representación del Instituto Smithsoniano, que elogió al joven inventor.
Rodeando la Torre Eiffel el SD-6

Alberto Santos Dumont planea volar en otras capitales, pero una dolencia pulmonar debida a los fríos y la humedad de París en invierno se lo impiden y es aconsejado que pase una temporada en la Costa Azul, por lo que viaja a Niza y repuesto vuelve a París para seguir con su SD-5 que esta dando resultados positivos. Con él vuela el 12 de julio de 1901, se acerca a la Torre Eiffel y la rodea mientras va perdiendo altura.
El gran mecenas de la aeronáutica francesa Deutsh de la Meurthe había creado un premio dotado de la fabulosa cifra de 100.000 francos al primero que, partiendo de los campos del aeroclub circundase el monumento y volviera en menos de media hora. Santos Dumont solicita hacer la prueba y se decide el 8 de agosto como fecha para que el jurado la presencie.

Ese día sale de Saint Cloud. Algunas cuerdas se lían en la hélice, Santos Dumont debe parar el motor para cortarlas, el globo pierde gas y queda a la deriva en medio de un fuerte viento. Aunque hace esfuerzos para separarlo del monumento, sigue cayendo y finalmente choca contra un tejado del Trocadero, se produce una explosión que alarma a los viandantes que observan el vuelo. El aerostero queda colgado a 15 m de altura en el edificio de un hotel, de donde es rescatado sin mayores consecuencias.

En tres semanas, el incansable inventor prepara el SD-6, con un volumen algo mayor, 662 m3, un motor de 20 hp y un barquilla menor. Vuela sin problemas el 6 de septiembre y solicita intentar de nuevo el premiado vuelo. El 19 de octubre inicia el vuelo a las 14,42, y en nueve minutos llega a la Torre Eiffel sobrevolando una multitud que abarrota el centro de París y que le ovaciona entusiasmada. Para volver se encuentra con fuertes vientos y el motor empieza a fallar, Santos Dumont tras repasar la parte eléctrica consigue un giro regular pero con menos potencia, temiendo incluso que el aparato caiga sobre el público.

Afortunadamente, el motor se recupera y el SD-6 llega a Saint Cloud, rozando los 30 minutos establecidos. Los mecánicos encuentran dificultades para detener totalmente el dirigible lo que provoca que se sobrepase el tiempo permitido en solo unos segundos. Esto provoca una discusión sobre la validez del vuelo entre los miembros del jurado, que al final en una reunión el 4 de noviembre, conceden el galardón.
El pionero distribuye la totalidad del dinero entre sus colaboradores desinteresados y los pobres de París, lo que aumenta más su inmensa popularidad, pero ofendido por las dudas del jurado que entiende injustas, dimite irrevocablemente como socio del aeroclub.

El Principado de Mónaco le invita a hacer una exhibición, que Santos acepta, llegando el 2 de enero de 1902 y construyendo un hangar en el Boulevard de la Condamine, de 55x10m y 15 de altura, donde monta su SD-6. Realiza vuelos de prueba sobre la bahía el 29 y días sucesivos hasta el 14 de febrero en que el aparato se precipita al mar quedando inservible.



Santos Dumont comienza un viaje internacional para conferenciar sobre su invento, recorre Londres, Nueva York, Washington, Saint Louis, Londres de nuevo. En todos los países le reciben con entusiasmo e incluso proponen realizar una carrera de dirigibles en Missouri.
Postal conmemorativa del evento

De regreso a París le sorprende la terrible noticia del suicidio de su madre ocurrida en Oporto el 22 de junio y la muerte de uno de sus mejores amigos, competidor y compatriota, Augusto Severo, al estallar su dirigible tras inflamarse el hidrógeno con las chispas del motor durante una exhibición en París. Esa posibilidad de accidente la había previsto Santos desde sus primeros diseños.

Durante esos años, otros investigadores, especialmente Zeppelín en Alemania, y Leonardo Torres Quevedo en España, habían avanzado en la construcción de grandes dirigibles formados por armazones metálicos, con controles casi perfectos e incluso desde 1900 ya existe en Alemania una línea de pasajeros. Todo ello hace que los pequeños aparatos de Santos Dumont vayan quedando anticuados y únicamente útiles como diversión, es por eso que el inventor decide acometer retos distintos y si cabe mayores.

Tenía proyectado el SD-7, de 1.257 m3 propulsado por un motor de 60 cv, que llevó a EE.UU a mediados de 1902, pero llegó inservible. Construye un SD-8 idéntico al SD-6, para el vicepresidente del aeroclub americano, Mr. Boyce, que es destruido en su primer vuelo en Nueva York; retorna a un pequeño modelo, el SD-9 La Balladeuse, con solo 220 m3 y un motor de 3 hp, al parecer para pasearse en él con una amiga, Aida Aosta, con la que vuela el 29 de junio de 1903, y del que construye otro ejemplar, con algunas modificaciones para Mr. Boyce.

Alberto quería utilizar su pequeño dirigible como si se tratara de su automóvil, viaja con él hasta la puerta de su casa en Campos Elíseos esquina Washington y lo estaciona allí entre aplausos de viandantes; se desplaza a comer hasta el restaurante La Cascade en Longchamps, se eleva en la fiesta nacional del 14 de julio ante el Presidente de la República, y efectúa una salva de 21 disparos.

En septiembre de 1903 realiza un breve viaje a Brasil por motivos familiares.

También en 1903 concibe un dirigible para pasajeros, L´Omnibus, con 2010m3 y 48 m de largo, que ensaya cautivo utilizando gas-ciudad, y en el que se eleva con dos amigos americanos. Con objeto de albergar estos últimos modelos, Santos Dumont traslada sus instalaciones a Neuilly-Saint James, donde hace construir un hangar de 50x9 m y 13,5 m de altura.
Bautiza SD-11 a un monoplano tipo Cayley con motor Levavasseur, que no llega a terminar, lo mismo le sucede con un pequeño helicóptero que a medio construir abandona en 1906.

En abril de 1904 es nombrado Caballero de la Legión de Honor de Francia por sus relevantes y meritorios actos, mientras sigue trabajando en el SD-13, un dirigible de 2.652 m3, de ellos 750 m3 de aire, que es destruido por una tormenta en el hangar sin siquiera haberse acabado, Sucedió en diciembre de ese mismo año.

También por esas fechas quizá un poco antes había publicado su libro Dans l´air (en el aire), que obtuvo grandes ventas y se tradujo al ingles.
Tras los fracasos con los aparatos de gran tamaño, el SD-14 tenía 186 m3 y montaba un motor Peugeot de dos cilindros. Voló por primera vez en junio de 1905, y en agosto, con una versión ligeramente modificada, realizó exhibiciones en Trouville, en la costa del Canal.

A estas alturas, el inventor ha perdido interés por los aparatos más ligeros que el aire e inicia su aventura con los más pesados. De todas formas aún construye un globo esférico Les deux Ameriques, con el que se presenta a la Copa Gordon Bennett el 30 de septiembre de 1906, recorriendo en 6 horas y veinte minutos, 134 km.

Ese año es crucial en la trayectoria de Santos Dumont. Desde 1904 sigue las noticias de los vuelos de los hermanos Wright y del fracaso de Langley. En América le han hablado de ello, pero nadie en Europa ha visto el aparato, por lo que la duda respecto a la verosimilitud de esos vuelos es creciente y se piensa que los hermanos se han inventado esas proezas supuestamente realizadas con un planeador al que hay que lanzar con catapulta.
Ya en 1905, Dumont había visto un experimento de Voisin, que consistía en una lancha motora tirando de un planeador en el río Sena que conseguía elevarlo. De sus variadas lecturas sobre el tema, Alberto S.D. se inclina por las soluciones de Langley y en 1905 comienza el diseño de un monoplano que no llegó a construir; más tarde le llegan las experiencias de Margrave en Australia, se interesa por ellas y resuelve que la geometría de las alas en células de cajón resuelve el problema de la sustentación y la estabilidad. Diseña y construye un aparato con ese concepto adaptándole un motor Antoinette de 24 hp proporcionado pos su amigo Levavaseur.
La estructura era de madera y bambú, formando un armazón para los cajones de tela y utilizando sus ya conocidas cuerdas de piano para sujeción. Los años de experiencia con los dirigibles le sirven en el diseño de un aparato muy ligero, que portaba un sustentador delantero también de cajón, por lo que parecía llevar la cola delante, y al que se podía variar el ángulo de ataque en el aire. Junto con el cestillo adecuado como cabina para el piloto, el peso total era de solo 290 Kg. 
El 14-bis suspendido del dirigible SD-14 antes de soltarlo

Los días 21,22 y 23 de julio de 1906 decide probarlo lanzándolo  desde su globo SD-14 sin soltar el aparato, estos ensayos de vuelo le parecen satisfactorios. En agosto hace un intento desde el Campo de Polo ya con la hélice en marcha, pero no consigue la elevación del conjunto glogo-aeroplano, por lo que sustituye el motor por otro Levavasseur de 50 hp.



A este primer aeroplano, de 12 m de envergadura con alas en ángulo -10º y 10 m de longitud le llama Canard 14-encore (pato 14 bis). El 13 de septiembre procede a soltarlo del globo en movimiento, vuela unos 200 m y se posa sobre el suelo sufriendo solo pequeños desperfectos. Esta experiencia le anima a dotar de tren de despegue y aterrizaje al aparato mediante unas ruedas de bicicleta.

Foto y fecha histórica el 14-bis vuela por sus medios 1906

Entre tanto, la pasión por emular a los hermanos Wright crecía en Europa, principalmente en Francia. El magnate Archdeacon instituye un premio para quien realice un vuelo autopropulsado y controlado de al menos 25 m. y el aeroclub otro, aumentando la distancia a 100 m.
Las normas establecen que el aeroplano debe despegar por sus propios medios, sin guías ni lanzadores, en un terreno horizontal, hacer el recorrido y aterrizar sin incidencias. Estas exigencias tenían como finalidad evitar los trucos de los americanos de hacer pasar por un verdadero aeroplano lo que era un planeador propulsado.
Santos Dumont decide participar en la prueba, para la que se preparan también Ferber, los hermanos Voisin, Bleriot y otros varios pioneros.
Grabado del acontecimiento

El 23 de octubre, el 14 bis despega, con Alberto Santos Dumont de piloto, desde el campo de Bagatelle y tras elevarse 3 m, vuela durante 60 m y aterriza ante el jurado del Premio Archdeacon, ganándolo. Se dispone para hacer doblete con el aeroclub. Al concurso Bleriot presenta un aparato inspirado en la información que tenía del Flyer de los hermanos Wright, pero en la prueba del 12 de noviembre no consigue despegar.

Santos Dumont ha mejorado algunos detalles del avión, hace algunos intentos a favor del viento recorriendo unas decenas de metros, tras el quinto intento, a las cinco de la tarde y cuando el jurado se disponía a dar por finalizado el concurso, Alberto se percata de su fallo, coloca el 14 bis contra el viento, acelera, se eleva a seis metros y recorre volando 220 m, sobrepasando de sobra lo exigido por el aeroclub, estableciendo las dos primeras marcas, de altura y longitud, homologadas oficialmente en la historia de la aviación.



La noticia de la hazaña recorre toda Europa y América rápidamente, incluso el mismo Wilbur Wright, tan reticente, reconoce la hazaña aunque, en una carta a su amigo Ferber, dice que le parece inútil recargar el avión con un tren de aterrizaje, cuando según él, es más práctico emplear una catapulta para darle velocidad de despegue.

El 14-bis se estrelló en Saint Cyr el 4 de abril del siguiente año, 1907, cuando Alberto había ensayado ya el SD-15, un modelo similar pero con el estabilizador posterior, con lo que esta vez sí parecía volar hacia delante y al que añadió alerones para estabilizar el vuelo.
Santos Dumont pilotando el 14-bis
La inquieta mente del brasileño  idea un sistema para aliviar peso mediante un flotador relleno de hidrógeno y construye el SD-16, un dirigible del que cuelgan alas; realiza ensayos entre junio de 1907 y marzo de 1908, pero no satisfecho abandona la idea y regresa al modelo SD-15, al que incorpora mejoras y le da un nombre de insecto, la Sauterelle (la langosta).
La langosta no llega a probarla en vuelo.

Ahora se interesa por el vuelo sobre el agua, y proyecta un hidroplaneador con motor, será el SD-18 que prueba sin éxito en el Sena, aunque lo había diseñado para obtener 100 Km./h.

Frente de su aeroplano Demoiselle

Demoiselle en vuelo
Abandona la estructura tipo Margrave y se pone a trabajar en un nuevo diseño de avión fácilmente transportable, muy estable y fácil de pilotar, a la vez que barato. Proyecta un monoplano de los que ya se veían por Francia, que constituirá su mayor éxito y al que bautiza como Demoiselle (señorita) por su elegante aire y grácil vuelo. Pesaba poco más de 100 kg y tenía envergadura de 5 m, lo impulsaba un motor Dutheil & Chalmers de dos cilindros que daba 20 hp, que pronto se cambió por un Darrach de 30 hp.
Perfil del Demoiselle

Durante los primeros intentos en noviembre de 1907, no consigue volar más de 200 m, sin embargo Voisin sobrepasaba los 1.000 m y Esnault-Peltier los 600.
Santos Dumont modifica el SD-19 y le coloca un Antoinette de 50 hp, que únicamente ensaya en tierra, se dedica al SD-20 con medio metro más de envergadura, más ligero y lo prueba el 1 de marzo de 1909. Va ampliando la potencia hasta un Clement-Bayard de 2 cilindros opuestos de 40 hp.

Wilburg Wright está en Francia en agosto de 1908 y aún con el hándicap de tener que usar una catapulta, realiza exhibiciones que dejan boquiabiertos a los pilotos europeos, llegando incluso a volar más de 60 Km. en Le Mans.
SD-16

El diseñador Dumont se centra en la velocidad, el Demoiselle alcanza los 90 km/h. Santos Dumont pide entonces a su amigo Louis Cartier que le diseñe un reloj de pulsera que pueda llevar en el avión para medir los tiempos. En 1911 este reloj se comercializará constituyendo un grandísimo éxito de ventas que durará decenas de años.


Santos Dumont es joven todavía, aún no tiene 38 años, pero su salud nunca fue buena, de pequeña estatura y con físico frágil (pesaba poco más de 40 kg), empieza a notarse cansado, superado por la gran cantidad de constructores y nuevos pilotos de aviones, se da por satisfecho con su Demoiselle y el disfrute de sus múltiples amigos aeronautas. Se inscribe en la célebre semana de Reims de agosto de 1909, pero no vuela, asiste como mero espectador.
En la Exposición Aeronáutica de París presenta su aparato bajo un cartel que dice “ Le santos nº 20”, siendo una de las principales atracciones. Cerca de él, se exhibía el avión Fernández.

Santos D. autoriza a Dutheil de Chamers y a Clement-Bayard, proveedores de sus motores a fabricar y comercializar el pequeño aparato, llegando a una producción de más de 50 unidades, además de las muchas copias “piratas” fabricadas en diversos países y de las que no hay estadísticas, pero que seguramente doblaron en número a las originales.



En el hipódromo de Madrid se realiza una exhibición en 1910 en la que participa y poco después debe guardar cama a causa del gran cansancio y agotamiento físico diagnosticado por su médico, el cual le aconseja retirarse de toda actividad y llevar una vida tranquila.

Numerosos amigos se citan para hacerle un homenaje en noviembre en el Campo de Bagatelle, levantando un monumento en recuerdo del primer vuelo del 14-bis. El inventor asiste, cada vez más trabajosamente a reuniones, conferencias y demostraciones aeronáuticas.
El 19 de octubre de 1913, S.D. tiene 40 años, el aeroclub le ofrece otro homenaje, inaugurando en Saint Cloud un monumento al SD-6 coronado por Ícaro, con un medallón con el rostro del inventor, conmemorando la consecución del Premio Deutch el mismo día pero de 1901. Poco después el gobierno francés le nombra Comendador de la Legión de honor.



Alberto añora su país y la hacienda donde se crió. A final de año viaja a Portugal, en memoria de su madre y se embarca hacia Brasil donde llega el 2 de enero. Recorre Río y São Paulo entre continuos homenajes, pero en julio regresa a Francia pues se está haciendo construir una casa a la orilla del Canal de Benerville. Allí se retira padeciendo una depresión, apenas sale y se distrae montando y desmontando ingenios mecánicos.

Ante la inminencia de la guerra en 1914, el gobierno francés requisa casi sin previo aviso la casa de Santos Dumont, así como el coche que tenía en París. La noticia indigna a científicos, constructores y aeronautas e incluso legaciones de otros países alzan su protesta pero son ignoradas.
Santos no entiende el motivo para que le traten así, tras decenas de años sirviendo al país con sus inventos y difundiendo sus hazañas como un francés más.
Intenta comunicarse con las autoridades en vano y en este estado, profundamente dolido, quema todos sus planos, diarios, modelos y recuerdos.

Estalla la guerra y la aviación, se convierte en arma de destrucción. El Demoiselle se utiliza para enseñar a volar a nuevos pilotos, y los dirigibles se desarrollan para vigilancia y transporte. Acabada la contienda en 1918, se habían construido 150.000 aviones entre los países intervinientes, Francia, Alemania y Reino Unido.

Mientras que los que fueron sus alumnos o competidores, se han convertido la mayoría en ricos industriales, Santos Dumont vive casi olvidado en Francia y en otros países. Su recuerdo se mantiene vivo en América y en 1916 el aeroclub de los EE.UU. le nombra su representante en el Congreso Panamericano de Aeronáutica que tendrá lugar en Santiago de Chile, donde será recibido como patriarca de la aviación.
Sus discursos en los que se opone frontalmente al uso bélico de los aviones, los considera como un elemento para la paz  y el desarrollo de los pueblos.
Sin prisas, recorre América y de Chile viaja a Argentina y Brasil. Se siente con mejor salud y construye una casa, “La Encantada”, en Petrópolis, unos kilómetros tierra adentro de Río, sobre la montaña, donde se dedica a escribir un libro que titula “Lo que he visto y lo que veremos”, que publica en 1918. Al año siguiente y como homenaje de Brasil, el Gobierno le regala su casa natal en Cabanque; Santos Dumont inicia otro recorrido por Norteamérica y Sudamérica dando conferencias.
La "Encantada", casa de Santos Dumont en Petróplis


Francia recupera su recuerdo restablecida la aparente normalidad, el aeroclub le invita a volver y le nombra “Socio de Honor”, este declina el ofrecimiento y permanece en América hasta 1922. En su tournée coincide con los portugueses Gago y Cabral, que hacían el raid Lisboa-Río de Janeiro por el Atlántico Sur, en la escala en Noroña, los dos pilotos conocedores de la presencia de Santos Dumont en el buque Lutecia fondeado en el puerto, acuden al trasatlántico a saludarle y fotografiarse con él.

Cuando vuelve a París reanuda sus viejas amistades, una de ellas el Conde de la Vaux le convence para que le acompañe en el globo libre La cigüeña. Fue el 14 de mayo de 1922 y sería la última ascensión por los aires de Santos Dumont.

La depresión que no dejó de acompañarle desde los sucesos de 1914 le incita a regresar de nuevo a Brasil el 29 de julio. Ve cercana su muerte y al siguiente año encarga en el mausoleo del cementerio de Río de Janeiro, una copia del monumento que le dedicaron en Saint Claud, al que traslada los restos de sus padres.
Reproducción del famoso 14-bis
 Incesantemente viaja por América para alejarse de sus recuerdos, luego a Francia y Suiza en busca de tratamiento; vuelve a Brasil donde es recibido como héroe nacional; se interna en un sanatorio en Suiza, regresa a América… en 1929 el gobierno francés le concede el grado de Gran Oficial de la Legión de Honor y va a París en junio de 1930 para recibir la condecoración.
Tras una nueva crisis de su enfermedad, Santos de ingresa en un sanatorio de Rotes en el sur de Francia, a donde va a buscarle un sobrino para acompañarle en su viaje de vuelta a Brasil, en junio de 1931.
El activísimo inventor en otro tiempo ha perdido las ganas de vivir. En mayo de 1932 un buen amigo le lleva a la playa en Guaruja, São Paulo para ver si mejora con el clima marítimo.

Por aquel entonces, Brasil se halla en un estado próximo a la guerra civil. Una revolución había dado el gobierno a Getulio Vargas en 1930 y en 1932 se producen alzamientos en su contra, especialmente violentos en São Paulo. Alberto Santos Dumont escribe una carta abogando por la paz y en apoyo del movimiento constitucionalista.
Alberto Santos Dumont en su madurez

23 de julio, la aviación del ejército de Vargas bombardea la costa de São Paulo, Santos Dumont lo contempla desde la terraza; acto seguido entra en la habitación y se suicida colgándose de una de sus elegantes corbatas. Tenía 59 años.
La noticia del suicidio se propaga rápidamente, aunque las autoridades locales lo niegan y achacan lo sucedido a un fallo cardíaco. Su muerte tuvo gran repercusión mundial, especialmente en Francia donde se sucedieron los homenajes póstumos.
Su amigo el doctor Harberfeld, embalsa el cadáver antes de sepultarlo y guarda el corazón en un recipiente. Se decretan tres días de luto oficial, pero no se autoriza el traslado al mausoleo familiar de Río hasta el 17 de diciembre, casi cinco meses después de su muerte.


Bibliografía:

Varios autores Enciclopedia de aviación y astronáutica. Barcelona, Garriga,1972

Varios autores Enciclopedia ilustrada de la aviación Barcelona Delta 1984

Varios autores Grandes épocas de la aviación TIME-LIFE Barcelona 1994