22/1/12

Continúa volando con un ave incrustada en el morro del avión


El piloto no vio la necesidad de aterrizar

A pesar de que un ave chocara y se quedara incustrada en el avión, el capitán siguió a su destino con un agujero de un metro de diámetro.

El viaje de un avión de los guardacostas de Japón casi acaba en tragedia al chocarse contra un pájaro. El ave se estrelló contra el morro del avión dejando un boquete de un metro de diámetro en el Bombardier DHC8-315 mientras volaba a 300 metros sobre el mar Oriental de China en la pasada tarde del miércoles, informa Daily Mail.
A pesar del accidente y de que el ave quedó atrapado en el morro del avión, el piloto no sintió la necesidad de aterrizar y continuó volando durante una hora más hasta llegar a su destino, Ishigaki, en la prefectura de Okinawa.
Aunque nadie resultó herido, el Ministerio de Transporte de Japón ha abierto una investigación. El número de bandadas de pájaros ha aumentado en el aeropuerto de Haneda de Tokio a pesar de la creación de equipos de radar para localizar y dispersar a las aves.
Ya hubo un caso parecido el año pasado en el aeropuerto JFK de Nueva York, cuando el motor de un JetBlue succionó a un pájaro. Como narró una de sus pasajeras al The New York Post, de repente el avión olía a pollo, aunque no se preocuparon demasiado porque creían que el olor provenía de la cocina de la nave.
Fte: Estrella digital