1/12/11

DFS (Deutsches Forschungsinstitut für Segelflug)



El DFS o instituto alemán para la investigación sobre planeadores, cuyos trabajos comenzaron el 1925, se vio obligado a emprender programas más avanzados al estallar la IIGM. Comprendiendo que los conocimientos obtenidos sobre vuelos de planeadores a alta cota podrían ser asociados a plantas motrices constituidas por cohetes, el Instituto intentó desarrollar un avión de reconocimiento de altas prestaciones.


DFS 228


En un principio, los trabajos tuvieron como resultado la creación de un avión denominado DFS 228, monoplano de ala cantilever de implantación media y tren de aterrizaje de triciclo-patín.
El diseño incorporaba una estructura originariamente construida de madera, pero incluía una cabina presurizada de metal que permitía al piloto efectuar operaciones hasta una altitud de 25.000 m. En caso de emergencia, el piloto podría escapar del avión disparando unas cargas explosivas que separarían el morro del resto del aparato; esta sección descendería hasta una cota en la que el piloto podría saltar de la cabina y efectuar un lanzamiento normal en paracaídas.


La planta motriz prevista consistía en un motor cohete controlable Walter con un empuje de 300 a 1.500 kg. Algunas pruebas efectuadas con el avión desprovisto de motor y transportado a lomos de un Dornier Do 217K evidenciaron problemas en la cabina presurizada; además, el vuelo de planeo mostró ciertas limitaciones en el control del vuelo. El proyecto se abandonó sin que el avión fuese probado con el motor cohete.


Debido al interés militar en el planeador desarrollado por DFS, el Instituto obtuvo un contrato para la construcción de un prototipo. Después de las pruebas celebradas en 1937, se decidió la producción militar de este avión, denominado DFS 230A; el mismo, junto a sus posteriores variantes (un total de 1000 ejemplares) fue construido por Gothaer Waggonfabrik. Monoplano de ala alta arriostrada y construcción mixta, el DFS 230 tenía capacidad para una tripulación de dos personas y ocho soldados equipados; podía ser remolcado por una gran variedad de aviones de la Luftwaffe; despegaba gracias a un tren de aterrizaje lanzable y aterrizaba sobre un patín central montado bajo el fuselaje.


DFS 230


El diez de mayo de 1940, durante la captura del fuerte de Eben-Emael, en Bélgica, el DFS 230 participó en la primera operación mundial llevada a cabo por tropas transportadas en planeadores.
El DFS 230 fue concebido como planeador meteorológico capaz de transportar una útil carga de instrumentación, pero adquirió fama cuando fue empleado para transportar tropas. En la foto superior aparece una de las primeras versiones de serie, el DFS 230A-1.


Tras el desarrollo del DFS 228, DFS comenzó un nuevo programa de investigación en dos fases, con el fin de probar diversas configuraciones alares y de crear un avión supersónico propulsado por cohete. La primera fase del programa no se concretó pues el avión que se estaba construyendo resultó destruido en un incendio de la fábrica. Sin embargo, durante la etapa final del programa, se obtuvo un diseño destinado a ser construido en la Siebelwerke ATG de Halle.


DFS 346


La ilustración resalta el ambicioso carácter del proyecto del DFS 346. Previsto como un avión supersónico experimental dotado de motores cohete Walter situados en la cola. El DFS 346 realizó su primer vuelo motorizado a partir de un B-29, con Wolfgang Ziese como piloto.


El modelo estaba construido enteramente de metal, el ala presentaba un aflechamiento de 45º, un fuselaje de sección circular que acomodaba al piloto en una sección del morro presurizada, dos motores cohete Walter 109-509, de 2.000 kg de empuje y una cola con estabilizadores aflechados. Estaba previsto dotarlo con tren de aterrizaje retráctil de tipo patín.
El avión no llegó a terminarse antes del final de la guerra, sin embargo el proyecto pasó a manos de los soviéticos, que continuaron los trabajos junto con los ingenieros alemanes. Su primer vuelo motorizado fue a principios de 1947  despegando desde el dorso de un avión "nodriza" a unos 10.000 metros de altura, alcanzando una velocidad de 1.100 km/h antes de aterrizar sin problemas. Se cree que las posteriores versiones de este avión construido por los soviéticos no tuvieron éxito.