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AEROMARINE Y AEROMERE

La compañía Aeromarine Plane and Motor se estableció en Keyport, Nueva Jersey (EE.UU) con anterioridad al inicio de la 1ª GM. En 1917 recibió lo que en aquellos tiempos era el mayor pedido de hidroaviones que la Marina Norteamericana había cursado jamás.
Cincuenta ejemplares del modelo 39A y 150 del modelo 39B, muy similar.
Ambos modelos eran biplazas de entrenamiento, y ambos se construían tanto con tren de aterrizaje normal como con flotadores. Con una configuración de biplano de alas de distinta envergadura, el modelo 39 disponía de acomodo en dos cabinas abiertas, la delantera entre las alas, y la posterior exactamente debajo de un corte practicado en el borde de fuga del plano superior.
El Aeromarine 39 estaba disponible con flotadores o tren de aterrizaje, en la foto este modelo va provisto de patines para la nieve.
El modelo 39A disponía de flotadores dobles de madera, y estaba propulsado por un motor de cuatro cilindros en línea Hall-Scott A-7A de 100 hp, mientras que el modelo 39B estaba impulsado por un motor Curtiss OXX-6, de similar potencia pero del tipo ocho cilindros en V. Los flotadores para el amarre eran también distintos en esta versión, con un largo flotador central y dos flotadores  de estabilización bajo las alas. Esta disposición se convirtió en el estándar para todos los futuros hidroaviones de la Marina de los EE.UU.
La velocidad máxima a nivel del mar era de 117 km/h en ambos modelos, si bien los pesos variaban 748 kg (vacio) el 39-A, y 880 kg (vacio) el 39-B, con una autonomía de 440 km.

                                                   Aeromarine 40F
En 1918 la Marina de los estados unidos cursó un pedido de 200 hidrocanoas de entrenamiento a Aeromarine, pero el contrato fue cancelado al terminar la 1ª Guerra Mundial, cuando solo se habían fabricado cincuenta ejemplares. Siguiendo con los gustos por el diseño de un flotador principal y dos de equilibrio, el 40 F montaba encima del plano inferior un motor Curtiss OXX-6, pue propulsaba una hélice bipala. El casco estaba fabricado a base de madera contrachapada y disponía de una cabina abierta  para dos tripulantes sentados uno junto al otro.
Como detalle fuera de lo corriente, están canoas ligeras podían operar eventualemnte en superficies de hielo o nieve, al disponer de unos esquíes opcionales debajo del casco y de los flotadores de equilibrio. Pocos de los 50 aparatos entregados a la Marina estadounidense entraron en servicio antes de acabar la 1ª GM; por ello apenas llegaron a emplearse.

                                                      Aeromarine 75
Dos ejemplares Aeromarine 75 sirvieron la ruta Key West-La Habana  hasta 1923. En la foto el "Mendoza" llega a Nueva York transportando a 27 pasajeros, el mayor número transportado en América por un hidroavión en aquellas fechas.

En los años inmediatos a la I Guerra Mundial, la Aeromarine diseñó e inició la modificación del modelo 75, un hidroavión comercial de 12 pasajeros anticipándose, como muchos otros fabricantes americanos y europeos a la expectativa de una considerable demanda de servicios aéreos de transporte civiles. Todos ellos descubrirían con decepción que se habían adelantado a esa necesidad un buen número de años.
El diseño de la Aeromarine para este primer avión comercial era una reconversión del Curtiss F-5L; acomodaba a sus 12 pasajeros en dos cabinas, a proa y a popa de los dos planos de diferente envergadura, y a los dos tripulantes en una cabina abierta en el casco, justo debajo del ala superior. Construido en madera contrachapada, el casco era de líneas muy aerodinámicas; las alas y la cola arriostradas eran de madera con cubierta textil, y se habían montado flotadores de equilibrio bajo los extremos del plano inferior.
La planta motríz la componían dos motores Liberty 12 de pistones en V con una potencia unitaria de 350 hp, que movían las hélices bipalas. Los motores iban  instalados en el plano inferior.
Las prestaciones de vuelo eran: velocidad de crucero 121 km/h, autonomía 1.335 km, peso máximo al despegue 6.508 kg.

                                   AEROMERE
El resurgimiento de la industria aeronáutica italiana tras la 2ª GM condujo al establecimiento de nuevas compañías especializadas en la construcción de aviones ligeros para el mercado europeo. Una de ellas fue la Aviamilano Construzione Aeronautiche, establecida en Milán a principios de los cincuenta. El jefe de proyectos de la compañía, Stelio Frati, diseñó un monoplano biplaza de altas prestaciones denominado Falco F.8.L, que voló por primera vez como prototipo el 15 de junio de 1955.

                                                      Aeromere F.8.L America

Lo impulsaba un motor Continental de cuatro cilindros opuestos de 90 hp. Su diseño muy cuidado, demostró unas prestaciones extraordinarias que, gracias a sus líneas aerodinámicas y a su excelente acabado, eran alcanzadas por el aparto F.8.L serie I inicialmente producido, con un motor de potencia muy modesta de cuatro cilindros opuesto Avco Lycoming Q-32 de 136 hp. En la serie II se acopló un motor Avco Lycoming Q-32 de 150 hp.
A mediados de los cincuenta la Aeromere Societá per Azioni se estableció en el aeropuerto de Gardolo en tento, y convencida de que el F.8.L podría venderse fácilmente en el mercado americano, negoció con Aviamilano los derechos para la construcción bajo licencia. La versión resultante construida por la Aeromer fue denominada America.
El fuselaje era básicamente de madera con recubrimiento de contrachapado. Las alas disponían de flaps accionados eléctricamente, y todas las superficies de control incluidas las de cola estaban construidas de metal. El tren de aterrizaje era retráctil de tres ruedas, y una cubierta aerodinámica. La cabina, para dos plazas, disponía de calefacción y ventización. En 1964, la Aeromere fue adquirida por el Dr Laverda, cambiando el nombre de la compañía por el de Laverda Società per Azioni y continuando la produccion de una versión bajo licencia, con un motor de 160 Hp, llamada SuperFalco.