25/3/11

Detalles y curiosidades aeronáuticas 2ª parte

A mediados de los años veinte, era posible construir aeroplanos tan sólidos que muchos diseñadores decidieron volver a los monoplanos para disminuir la resistencia al avance, y aprovechar al máximo los nuevos y potentes motores. Muchos de los monoplanos más grandes eran de madera, pero en los últimos años de la década vio la luz una nueva generación de pequeños aeroplanos fabricados completamente de metal.
                  El Supermarine S6 ganó el trofeo Schneider en 1929 a 529 km/h

Estos monoplanos de un solo asiento, de bella estampa aerodinámica, para ofrecer la menor resistencia posible al avance, eran muy veloces. La carrera del trofeo Schneider para hidroaviones animó a los fabricantes a hacer cada vez mejores diseños. Los Macchis italianos y los Supermarines británicos competían todos los años para batir el récord de velocidad que en 1931 superaba los 650 km/h. Estos aeroplanos de carreras se beneficiaron de motores sobrealimentados, enormemente potentes.
 La sobrealimentación consistía en ventiladores añadidos en un principio para suministrar más aire al motor y compensar el aire menos denso de las grandes altitudes; después se utilizaron simplemente para lograr sacar la máxima potencia al motor a cualquier altitud.

Motores de avión

El vuelo con motor a principios del siglo XX, se convirtió en una posibilidad real cuando se desarrollaron los motores de pistón de coches. Como estos, los motores de pistón de los aviones tienen bujías que inflaman el combustible para hacer descender el pistón en el cilindro.
De hecho, muchos de los motores primitivos de aerplanos eran de automóviles o motocicletas adaptados por los ingeniosos aviadores.
Lamentablemente los de motocicleta refrigerados por aire perdían a menudo potencia o se gripaban en pleno vuelo, mientras que los motores de coche refrigerados por agua eran demasiado pesados.



Debido a esos inconvenientes, los aviadores pronto comenzaron a construir sus propios motores, a la vez ligeros y extremadamente potentes. Los motores de pistón para aviones tenían cada vez más potencia y eran más complicados hasta que, poco después de la segunda guerra mundial, fueron desplazados por los motores a reacción y solo siguieron usándose en las avionetas.


El motor Anzani de 1910, como muchos de los primeros motores provenía de una motocicleta. Anzani había colocado un cilindro más entre los dos cilindros originales del modelo en V para incrementar su potencia en carreras de motos y ascensos de montañas.

Esta fue la clase de motor utilizado por Blériot en su travesía del canal de la Mancha en 1909. 
Su potencia de 25 hp apenas si era suficiente para el desempeño de la misión y se cuenta que el motor de habría gripado si un oportuno chubasco no lo hubiera refrigerado.
El relato del suceso lo cuenta con sus propias palabras en esta entrada anterior, bajando hasta la fecha del 25 de julio de 1909.

A la derecha otra perspectiva del motor de tres cilindros. A la izquierda se aprecia el nacimiento del eje donde se acoplaba la hélice movida por el cigüeñal.


                   Opciones para disminuir el peso. ENV de 1910 en la foto inferior.


                                Uno de estos motores montados en el Antoinette VII

Los primeros aeromotores tenían cilindros en línea, y necesitaban pesados sistemas de refrigeración por agua, o en círculo (radiales), que no se refrigeraban bien. En 1909 los franceses hermanos Seguin introdujeron el "motor rotatorio".





Como el motor radial, tenía los cilindros dispuestos en anillo, pero a diferencia del radial, los cilindros giraban con la hélice mientras que el cigüeñal central permanecía inmóvil.





                                                      Motor rotatorio
No todos los aviones de hélice eran impulsados por motores de pitón. El enorme hidroavión Saunders Roe Princess tenía seis grandes motores turbopropulsados ("turbuprop").
Los seis motores hacían girar doce hélices.

        Dos imágenes una real y otra una recreación del gigantesco Saunders Roe Princess.

Motor de avioneta


Las avionetas de un solo motor se utilizan hoy en todo el mundo para el adiestramiento de pilotos, para transporte básico en lugares remotos y por el puro placer de volar. Son aviones sencillos, que generalmente tienen un tren fijo de aterrizaje, ala alta monoplana sobre la cabina, fuselaje y cola simples y un pequeño motor de gasolina que hace girar la hélice situada delante. Suelen responder a un diseño muy convencional y funcionan en gran parte como  como los aeroplanos de los pioneros de la aviación. Solo los materiales son genuinamente nuevos, con aleaciones de alumnio y plástico en sustitución de la madera y tejido tradicionales.