8/4/10

La hazaña del "Cuatro Vientos"

A mediados de 1933, los pilotos Barberán y Collar volaron sin escalas entre España y Cuba.
Fué una hazaña con final amargo, ya que en la segunda etapa del vuelo hacia México diez días después desaparecieron sin dejar rastro alguno.

Los protagonistas
En 1932 Mariano Barberán, Director de la Escuela de Observadores de Cuatro Vientos habia adquirido un reconocido prestigio como navegante en la preparación del vuelo del Plus Ultra, concibió la idea de realizar un vuelo sin escalas a las Antillas.
                                                                 Mariano Barberan
Fué designado como primer piloto el Teniente de Caballería Joaquín Collar Serra natural de Figueres  y profesor de la Escuela de Caza de Alcalá de Henares, y como piloto y navegante el Capitán de Ingenieros Mariano Barberan Tros de llarduya natural de Guadalajara, Director de la Escuela de Observadores de Cuatro Vientos y héroe de la Guerra de Marruecos.
                                                                 Joaquín Collar

Para actuar como mecánico de asistencia en tierra se eligió al Sargento Modesto Madariaga natural de Corral de Almaguer, profundo conocedor del aparato que había de utilizarse en el vuelo.

El avión
Era un Breguet 19 GR (Gran Raid) Super-Bidón, con motor Hispano Suiza 12 Nb de 650 cv de 12 cilindros en V. Fue especialmente fabricado para la ocasión, ampliando la capacidad de su depósito central, lo cual dada su posición en el centro de la estructura equivalía casi a rediseñar por completo el avión. Llevaron 5.400 litros de gasolina en 8 depósitos y 200 de aceite. Tenia la cabina cerrada y un panel de instrumentos muy completo con instrumentos de motor, 2 brújulas, un altímetro, variómetro, reloj, integral de vuelo con anemómetro, indicador de virajes y de inclinación transversal.

Sus dimensiones eran:
Envergadura 18:30 m, longitud 1070 m, altura 04:08 m, peso en vacío 1990kg, peso total 6320, velocidad max. 230 km/h, techo 6500 m, alcance 8500km. A fin de aligerar en lo posible el peso, no llevaban equipos de radio.

                                     Panel de control y vista superior del motor

El 8 de junio de 1933 despegaron de Cuatro Vientos para situar el avión en Tablada (Sevilla), donde tras una cuidadosa preparación meteorológica, partieron el 10 de junio de 1933 a las 04:40. Emplearon 1500m de pista para el despegue casi la totalidad de la de Tablada.
Había una luna casi llena y la temperatura algo fresca, 14 grados con viento en calma. En aquella noche se decidían los arduos meses de trabajo e ilusión.




Hasta la fecha el Atlántico había sido cruzado en vuelos directos en sus zonas Norte y Sur, por Lindbergh en 1927 desde New York y el sur por Ramón Franco, Ruiz de Alda y Rada en el hidro Plus Ultra. , ahora faltaba la más difícil y solitaria, la central. En aquel momento, la travesía más difícil a nivel mundial.


El vuelo
El aparato era un avión poderoso a pesar de llevar una hélice de madera, a Barberan le hubiera gustado cambiarla por otra de acero. Era un prototipo sobervio pintado en blanco con rayas rojas a los costados con el nombre, estilizado y sólido y volaba muy bien, salvo una pequeña pega...
no disponía de radio.
La gasolina era la justa para llegar a Cuba, y la despensa repleta de jamon dulce, huevos, plátanos, frutos secos, agua mineral y "algo" de alcohol según el archivo del ministerio de defensa.
Siguieron la ruta prevista con desviaciones mínimas a pesar de diversas incidencias, como una indisposición de Collar: Tablada (Sevilla), Madeira, S.Juan de Puerto Rico, Guantánamo y Camagüey, donde llegaron 11 de junio a las 20:45 hora local después de 39 horas de vuelo y 7.320 Km. 
El recibimiento en Cuba fue apoteósico. El vuelo constituyó un acontecimiento social de primera magnitud y los aviadores fueron agasajados en los círculos políticos, sociales y mercantiles de Cuba. En los días que pasaron allí Madariaga tuvo que hacer frente a una complicada incidencia, reparar una grieta aparecida en el gran depósito central.


 Más de una docena de aviones hicieron el pasillo a su llegada al "Cuatro Vientos" tras una travesía de 40 horas de vuelo.
De blanco inmaculado posaban pensando en la posteridad. Con la emoción de los acontecimientos , el coqueto Collar se olvidó de quitarse la redecilla del pelo al descender en Camagüey como se aprecia en la foto superior.

Durante todo el viaje, el avión vuela a unos 1.500 mt. de altitud con un mar de cerradas nubes debajo. A las 32 horas, Barberan empieza a reconsiderar sus cálculos y deciden cambiar de rumbo y segir el paralelo para acortar el objetivo.
A pesar del cansancio acumulado, Barberan le marca el rumbo a Collado y le dice la hora y lugar exacto por donde verán la primera tierra. A los 45 minutospasarán la bahía de Samaná y al poco distinguen terra, que Collar piensa que es isla Tortuga, pero Barberán le insiste que es la península de Samaná.
Cuando descienden y lo comprueban, Collar le escribe en un papel "Mariano eres un tío". Sobrevuelan la República Dominicana buscando aterrizar en Guantánamo, la gasolina se agotaba y a las 14 h del 11 de Junio el Cuatro Vientos cruza la Bahía de Guantánamo a unos 1.200 mt. de altitud.
Para más INRI el tiempo era malo y el ganado pastaba en la pista, por lo que Barberan pone rumbo a Camagüey  siguiendo la vía del tren a 700 mts de altitud.
Con un tiempo adverso y casi sin combustible, los aviadores no se arriesgan y viran 180º para un reconocimiento del aeródromo de Camagüey, efectuando un magnífico aterrizaje a las 15.39 h.

El aparato ha recorrido 7.600 kilómetros en 39 horas y 55 minutos a 190 kmh. El reto está cumplido, un vuelo directo España Cuba.

El recibimiento
La euforia les invade al ver a la multitud aglomerarse a su alrededor. Abren el techo y enseguida estalla un clamoroso aplauso. Collar se inclina sobre el avión y le toca diciendo te portaste bien, muy bien. A Barberan hubo que ayudarle a salir del encajonamiento en que se encontraba entre mapas y bártulos que tenía encima.
Los periodistas preguntaban sin parar mientras Collar con el mono del tabaco encendía un cigarrillo diciendo echaba de menos fumar.

La tragedia
Después de ocho días en los que fueron tratados como héroes y tras cumplir con todos los actos protocolarios en La Habana parten para Méjico, lugar final de destino.

Aquí viene la paradoja, era la parte fácil, pero no llegan.
El gobierno mejicano pone en marcha una operación de rescate sin precedentes pero son dados por desparecidos. 
La mañana del 20 de Junio amaneció con cielo gris y chispeando. Todo estaba preparado, los informes meteorológicos y aeropuertos en ruta avisados. Los aviadores llegaron al campo de vuelo de Columbia a las 5.05, Barberán encargó que cuidara los baúles que contenían los regalos de su madre al sargento Madariaga. Fué el último en verles con vida.

El misterio
En el aeropuerto de Balbuena en México les esperaban miles de personas para recibirles.
A las 13.40 h, parte de los 21 aviones preparados para escoltarlos despegaron en su búsqueda, regresando a las 18h pues se había desencadenado una gran tormenta.
A las 20.30h comenzó oficialmente la búsqueda. Ni una pista, nada. El avión había desaparecido para siempre.
El misterio y la leyenda comenzaban. El sargento Modesto Madariaga participó hasta la extenuación en la búsqueda por selvas, montañas y playas de México, pero solo se encontró un neumático salvavidas. Fué la única prueba que indicaba su caida al mar, pero otras hipótesis aseguraron que el aparato se estrelló en la Sierra Mazateca y que la gente del lugar tuvo miedo de hablar del avión.
En1941, Baladés periodista mejicano, se pone a la tarea de encontrar los restos y descubre
en una aldea al norte del país lo que parece ser y es restos de un avión, de los aviadores ni rastro.
Un silencio espeso enmudece a los habitantes del lugar.
Sigue intentándolo y por fin consigue arrancar la confesión a uno de los pobladores que en efecto allí aterrizo el CUATRO VIENTOS, los pilotos fueron asesinados para robarles, pues estaban vivos aunque heridos. El caso se cierra momentáneamente, en esa época no teníamos relaciones diplomáticas con México y no fue hasta el año 1995, cuando se pudo traer los restos de los mismos a España aunque por haber sido contaminados la prueba del ADN, no pudo realizarse.
De todas maneras fueron enterrados en su lugar de origen.
Toda la última parte de la historia entra en el terreno de las especulaciones, pero la gesta fué muy cierta.