11/3/10

Amanecer de la aviación. Nuestros intrépidos abueletes

En 1909 Lord Northcliffe, tuvo la curiosa idea de otorgar un premio de 1.000 libras esterlinas al primer aviador que cruzara el canal de la mancha en una aeronave más pesada que el aire. Por aquella época todo lo relacionada con el vuelo levantaba gran curiosidad, en realidad el público no podía creerse que artefactos así pudieran surcar los aires.
La aviación tenia que promocionarse a toda costa y los trofeos y espectáculos aéreos eran la única fuente de ingresos, para estos aviadores pioneros que casi siempre eran constructores de sus propios aviones. Por ello cualquier oportunidad de este tipo constituía la oportunidad para ganar fama y dinero.
En la madrugada del 25 de Julio de 1909 tras cubrir los treinta y ocho kilómetros en treinta y siete minutos Blériot realizó la proeza adelantándose a su contrincante Latham. Su mujer cruzaba el canal a bordo de el Escopette al que había adelantado y que era su escolta en caso de apuros. El avión construido en madera de fresno y bambú recubierto de tela estirada era la máxima expresión del progreso aeronáutico, volaba a casi 60 kmh.

La moda en aviones temporada 1912, un Avro con un pedazo de hélice. Se palpa la fragilidad.

Aqui otro Avro en este caso triplano, todavía entero...

A..V. Roe indemne y flemático tras estrellarase con el AVRO 1 en Wembley en diciembre de 1910.
                                        Blackpool en 1910

Abajo reunión aeronáutica en Bournemouth en Julio de 1910

Retrato de R.B. Slack posando junto a su aeroplano


El capitán Bertram Dickson a bordo de su Farman impulsado por un motor de 50 HP en Bournemouth en Julio de 1910. Dickson aprendió a volar en la escuela del propio Farman en Mourmelon.

Con el tiempo Farman fundaría su propia linea aérea enlazando ciudades europeas con Paris a velocidades superiores a 190 kms/h con aviones F-170 Farman.
El Bristol Boxkite era una versión mejorada de un biplano Henry Farman construido en 1910 por la compañía de aviones Británica Colonial.


Claudio Graham-White en lo alto a bordo de un Farman, mientras en la hierba espera su turno el capitan Bertram Dickson a quien hemos visto arriba todo flemático ajustándose los guantes.



Samuel Cody, el cowboy volante, uno de los grandes pioneros de aviación. Sin embargo, él no sabía nada de aerodinámica, y además no le preocupaba en absoluto. Murió el 7 de agosto de 1913 cuando su nuevo avión se estrelló
En las primeras escuelas de aviación había todo tipo de personajes, desde militares a oficinistas o príncipes. Mourmelon-le-Grand un pequeño pueblo cerca de Reims fué sede de algunas de esas escuelas, las más prestigiosas Nieuport, Antoinette y Farman. Todas a tope de alumnos.
De madrugada antes que se levantara viento, los pilotos y alumnos aparecían por las escuelas para aprovechar las primeras horas del día, las más productivas. Con un leve viento ya no se podía volar.
                                                Exposiciones
En Londres se celebró en 1909 la exposición Olimpia, en ella se expusieron motores de aviación y seis aeroplanos, casi todos experimentados con más o menos éxito.


Una curiosa imagen la de este caballero tan bien vestido imaginando la sensación de volar en estos artefactos "modernos".











                                      El Ortóptero combinado de Lamproryh


El globo "América" de Wellman, construido para hacer exploraciones polares, de 8.400 mt. cúbicos y provisto de un motor de 80 caballos, fué la sensación de la exposición.























El biplano Voisin de M. Moore Brabaron con capacidad para dos pasajeros y de los pocos probados en su capacidad para el vuelo.
          
  El avión monoplano de Robert Esnault-Pelterie.