22/1/10

La aviación se hace mayor (1925)

Aunque nos sorprenda, en 1925 ya se proyectó por primera vez una película a bordo de un avión.
Este grupo de pasajeros consiguió ver en pleno vuelo una pelicula muda, aunque si fuera hablada tampoco habrían oido demasiado de la banda sonora debido al ruido de los motores de la época.

Las compañías aéreas alemanas eran la envidia de Europa. La clase alta disponía ya en los años veinte de servicio de comidas frías servido por azafatas , flores frescas, buenos vinos y en general un servicio exquisito. Aquí un vuelo en ruta de Berlin a Viena fletado por Lufthansa en 1928.
Vigilantes del aire

Acabada la primera guerra mundial y auspiciada por la Liga de Naciones, la RAF comenzó a realizar maniobras de observación . Acababa de independizarse  y aprovechó la ocasión para demostrar su valía, patrullando áreas sin necesidad de desplegar tropas.
Biplanos Wapitis (abajo) patrullaron las sierras del Kurdistán en 1932.
El despliegue de la RAF en Oriente Próximo durante el periodo de entreguerras implicaba permanencias de hasta cinco años fuera del hogar, lo que creó  un gran compañerismo entre los soldados desplegados y posibilitó una colaboración sin precedentes entre el personal de tierra y el del aire.

A mediados de los años veinte, las ruta aéreas se iban ampliando, abarcando cada vez más destinos internacionales, pero estos no eran mas que en rutas de occidente a oriente.
                                                                                       
En 1926 el público se arremolina para ver aterrizar en Harbin (China) el Junkers G24 de Lufthansa (arriba) en el vuelo inaugural de Berlin a Pekín.


Un avión de KLM hace escala en el aeropuerto de Dum Dum a las afueras de Calcuta, durante su viaje desde los Paises Bajos hasta Batavia en la India orintal.


Autonomía de vuelo

Alan Cobham realizó un vuelo de ida y vuelta 26.000 Km desde Londres a Ciudad del Cabo en 1926. Al poco tiempo realizó otro hito (abajo) desde Londres a Australia 43.000 Km.



El Atlántico
En septiembre de 1926, el alcade de Nueva York bautizó  el enorme Sikkorky S-35 del capitan René Fonk. Unos días después se estrelló al despegar del aeródromo Roosvelt Field. Fonk sobrevivió, pero murieron dos miembros de la tripulación.
En Mayo del 27, el héroe de guerra francés Charles Nungesser, despegó junto con Francois Coli de Le Bourget (Paris) con destino a Nueva York a bordo del avión Levavasseur construido para la ocasión. Fué la ultima vez que se les vió vivos.